Fue mi primera vez en Inglaterra. El vuelo duró unas seis horas. Sabía que ChatGPT me ayudaría, pero aun así era un país completamente diferente. Mucha gente, el aeropuerto era enorme como una pequeña ciudad. Estaba completamente perdido.
De alguna manera lo sobreviví. Un par de cafés, algo de comida y poco a poco me fui adaptando. Ese „robot“ me ayudó de nuevo: el check-in, el equipaje, la indicación para la terminal correcta. Al final, todo bien.
Una hora antes del vuelo, ya me dirigía al avión. Quería quitarme el estrés de encima lo antes posible. Pero justo en ese momento surgió otro problema. Cuando llegué al lugar donde revisan el pasaporte y te dejan subir al avión, me detuvieron.
Me dijeron que no tenía visa americana.
En ese momento no sabía qué hacer. Estrés, un problema gordo. Pensé que había terminado en Inglaterra y que no iría a ningún lado más. Simplemente, el fin del viaje.
Por suerte, mi „hermano mayor“ eslovaco me ayudó. Me tramitó la visa y yo solo la pagué. Lamentablemente, otros 130 euros menos.
Pero ahí no terminó todo. El avión se había ido mientras tanto. Así que otro problema. Tuve que volver al mostrador de las aerolíneas y, literalmente, suplicar por un nuevo billete. Al final me lo dieron… pero hasta dentro de 15 horas.
Y por eso supe que no llegaría a tiempo a mi conexión en Houston para Costa Rica. Así que me esperaban otras 23 horas de espera en América antes de volar a San José. Genial.
Estaba bastante enojado conmigo mismo. Había estado preparando este viaje casi tres meses. Pensé que lo había revisado todo y que no me había olvidado de nada. Y aun así, esto no se me ocurrió en absoluto.
Así que 15 horas en Londres. No podía salir del aeropuerto por el equipaje y el check-in, así que solo deambulaba por la zona de tránsito. Rezaba para no dormirme y para poder coger el siguiente vuelo.
Y después de esas quince horas, realmente lo logré.
La piedra en el estómago ya no era tan pesada. De repente, empecé a llegar a un estado en el que empezaba a darme un poco igual. Me dije que ya lo estaba tomando como una aventura.














